Relevamiento de la obra del arquitecto Carlos Nordmann para esta red de preservacion y difusion patrimonial de los profesionales que actuaron entre los años 1880 a 1930.
Autor:Fabio Perlin
Contacto:archivoperlin@gmail.com

sábado, 31 de julio de 2010

Arquitecto Carlos NordmannC.A.B.A / Av.de Mayo 760 / H.Yrigoyen 757/65 / Edificio de renta (1911) / Ex Sucursal del Diario La Razón

Archivo Diario La Razón


Av.de Mayo 760 / Hipólito Yrigoyen 765

Dos importantes instituciones dedicadas a la arquitectura y el patrimonio de Argentina aseguran desde sus publicaciones que el arquitecto Carlos Nordmann proyectó el Diario La Razón sobre la Avenida de Mayo, el cual hoy se encuentra demolido, pero sin más información específica.
Tal es así que creyendo en estos datos tuve la mala fortuna de publicarlo sin constatar si en realidad era del arquitecto ya que realmente nunca me pareció un edificio diseñado por Nordmann, pero las fuentes eran supuestamente confiables.
Tiempo después , Alejandro Machado socio y colega de esta Red Patrimonial, ubicó la foto original del edificio en cuestión en una revista de arquitectura donde quedaba demostrado la "no autoría"de Carlos Nordmann como proyectista del Diario La Razón de Avenida de Mayo 739/41.
El responsable de esta obra es el ingeniero Edo L.Edo que lo edificó en 1929 , o sea once años después del fallecimiento del arquitecto alemán, lo que queda demostrado lo erróneo de estas publicaciones.
Inmediatamente saqué de la web lo que había publicado ya que tenía en claro que no era una información verdadera y sinceramente pienso que hay que ser muy cuidadoso con los datos que se manejan, aparentemente no existen fuentes demasiado creíbles aún siendo de renombre.
Por mi lado, husmeando como es mi costumbre, dí con una foto que terminó de cerrar todo este misterio en torno de este más que centenario periódico.
El edificio de Avenida de Mayo 760 que tiene su contrafrente sobre la calle Hipólito Yrigoyen, que sí fuera proyectado por Nordmann en 1911, actualmente sin firma y poca ornamentación, reúne todas las características y el estilo, entre muchas similitudes, con otros diseñados por el arquitecto.
La foto en cuestión es de éste mismo edificio, supongo que a los pocos años de haberse construído con unas letras adosadas a sus balcones donde se lee:"Diario La Razón".
Tal fue mi sorpresa que rapidamente comprendí de donde venía la confusión.
Aparentemente este edificio diseñado para oficinas o como hotel fue, en 1911 apenas inaugurado, adquirido provisoriamente por el diario hasta que en 1929 se levanta su primer edificio propio, el que sí hoy está demolido en la acera de enfrente.
Lo que no puedo asegurar es cuanto tiempo estuvo en poder del periódico o si solo fueron algunos años, lo que si estoy seguro es que Nordmann nunca proyectó ningún edificio exclusivo para este diario, y esto aclaro, es mi opinión personal y me hago cargo.
Lo que si se sabe es que por la década de 1960 La Razón manda a construír su sede definitiva en el barrio de Barracas, la cual hoy no funciona como tal.
Bien vale toda esta aclaración para ver como de una seguidilla de confusiones puede atribuírse la autoría de una obra a un arquitecto que no la diseñó y que hasta incluso se la dieron como demolida y que esas mismas publicaciones que también dan como autor a Carlos Nordmann del edificio de Avenida de Mayo 760 no hacen referencia alguna a lo que yo he encontrado y que originó toda esta sucesión de errores.
Está en uno entonces saber leer entre líneas, procesar lo posible, deshechar lo que no, y sobre todo recolectar los mayores datos que hubieran para después ver cuales son los puntos de contacto.
Errare humanum est.



Fotos:Fabio Perlin



DIARIO LA RAZÓN


Los primeros años


En este contexto es fundado el diario La Razón el 1° de marzo de 1905, por Emilio B. Morales. Se quiebra así la tendencia general de la época, en que predominaban los diarios de partido.

Aquel número inicial consignaba la dirección de Florida 69/71 como sede, incluía noticias de la guerra ruso—japonesa, la Bolsa de Comercio, cuestiones edilicias, una cuadrera en Bragado, el hundimiento del vapor "Chile" y las inundaciones en el Chaco.
José Cortejarena, que desde 1907 integraba la redacción, con antecedentes empresarios y periodísticos, le propuso al fundador - y concretó con él- una sociedad y la ampliación del diario. Diferencias insalvables condujeron a que en 1911 La Razón quedara para Cortejarena, quien la trasladó al edificio de Avenida de Mayo 760, lanzando varias ediciones diarias.
Si en algo innova La Razón es en la idea del diario de noticias de interés general, alejado de tendencias partidistas, libre de caudillos o partidos que lo sostengan y apadrinen. En la redacción de La Razón late el espíritu de principios de siglo, el estimulante sentimiento de que todo está por hacerse, la exaltación del progreso que no omitía la lección espiritual, los nuevos caminos de un país en crecimiento que a los ojos del resto del mundo se veía como excepcional. En1911, cuando el diario pasa a manos de José A. Cortejarena, siendo el primer caso de un periodista profesional que llega a un puesto de conducción. Cortejarena heredó una "sábana" de siete columnas, de aspecto no demasiado diferente del de La Nación o La Prensa, y al poco tiempo la modernizó en los temas, le renovó la tipografía y cambió la técnica de producción, hasta ese momento excesivamente artesanal, por otra más industrial. Aunque en ese entonces no se hablaba de 'bajada de línea", eso fue lo que el señor Cortejarena les hizo a sus redactores al hacerse cargo. Les dijo que no confundieran la moral con los sentimientos, ni mezclaran los principios con las instituciones, además de sugerirles que fueran parcos en el elogio y serenos en el ataque.
Aunque el dueño de La Razón era un político conservador, mantuvo férreamente la decisión de Morales de no convertir al diario en una hoja de tendencia. En sus escritos aconsejó abundantemente a los periodistas que escribieran pensando en la opinión pública y en el pueblo, y dejó para la historia todo aquello que creía que un diario no debía ser, enseña de un partido, eco de una voluntad, instrumento de dominación.
En diez años de gestión, Cortejarena hace de La Razón un diario más abierto, que mezcla con criterios más realista, la información nacional, predominante hasta el momento, con la internacional.
José Cortejarena muere en 1921 y su viuda toma la conducción del diario convocando a Ángel Sojo quien ocupo el puesto de director. Sojo fue uno de los grandes innovadores del diario, tanto por la creación de la edición dominical y los suplementos especiales, como también por la revolucionaria incorporación de material gráfico.
Se fortalecieron las páginas de crucigramas e historietas, que con el tiempo se harían célebres a través de los clásicos de Lino Palacio (Ramona, Don Fulgencio), las tiras de Dante Quinterno (Patoruzú) y las ilustraciones de Florencio Molina Campos con sus motivos camperos. También por esa época se implemento la puesta en circulación de los suplementos. Así se hace fuerte el dominical, con material literario y firmas ilustres de todo el mundo, entre ellos Henri Barbusse, Enrique Gómez Carrillo, Ramón Gómez de la Serna, Manuel Ugarte y Martín Aldao
Hacia 1928, La Razón ya tenía una tirada de 220 mil ejemplares y sus anuarios, iniciados en 1917 por Cortejarena, alcanzaban una dimensión similar. Hacia 1925 el diario contaba con una dotación de 800 empleados, entre periodistas y administrativos.
Sojo debió alejarse de la dirección en 1935 por motivos de salud, no sin antes concretar el traslado al edificio propio de Avenida de Mayo 739 y otros importantes cambios, como la incorporación de notas de color y reportajes.
http://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/4133223/Historia-del-diario-La-Raz%C3%B3n.html

1 comentario:

Agustin dijo...

Super-interesante investigación. Es muy triste que hoy en día, la firma que ostenta este edificio sea la de la constructora que lo remodelò, Benito Roggio e Hijos... debieron haber puesto la firma del arquitecto aunque sea en homenaje, ladrones.